Page 99

único soberano a Fernando VII, la “… unidad indivisible de la Nación española de la cual forman parte integrante las Provincias Unidas del Río de la Plata …”, aceptando ayudar, económicamente, a la “Madre Patria” en la guerra contra Napoleón.

Montevideo tendría el

control de toda la Banda Oriental hasta el río Uruguay, incluyendo los pueblos de Arroyo de la China, Gualeguay y Gualeguaychú, situados en la costa occidental de dicha vía fluvial, quedando los otros territorios entrerrianos bajo la égida de Buenos Aires. También se aseguraba que no iba a haber represalias por las posiciones tomadas por los vecinos durante la contienda, las propiedades serían devueltas a sus respectivos dueños, se intercambiarían prisioneros, se levantaría el bloqueo fluvial, se restablecería el comercio y la comunicación por tierra y agua entre Buenos Aires y Montevideo y los diferentes puntos de su territorio, y, finalmente, se levantaría el Sitio y las tropas portuguesas se retirarían del territorio de la Banda Oriental. Esta última circunstancia se dilataría en el tiempo; las fuerzas lusitanas hicieron caso omiso de las intimaciones recibidas por las autoridades españolas, quienes eran las encargadas de efectivizar su retiro.

“LA REDOTA” O “EL EXODO DEL PUEBLO ORIENTAL”

El 29 de octubre, una vez ratificado el armisticio entre las autoridades españolas representadas por el virrey Elío y el gobierno bonaerense, la población de la Banda Oriental se encontró en una situación de total desamparo ante tres potenciales enemigos: a) Por un lado las posibles represalias que las autoridades montevideanas pudieran tomar contra los simpatizantes del movimiento revolucionario, b) la violencia que pudieran ejercer los portugueses contra personas y bienes, y c) no menos peligrosa, la presencia de elementos sueltos, ex combatientes de la revolución que, ante la ausencia de un orden jurídico y una autoridad que lo aplicara, cometían todo tipo de actos vandálicos. Testimonio de esta situación es el informe elaborado por el estanciero Don Manuel Martínez de Haedo en la zona de la costa del río Negro: “… suponiendo que tal vez cumpliría por el de Montevideo con los tratados y ofrecimientos que a los vecinos no se había de hostilizar e incomodar en manera alguna en nuestras personas, familias y bienes; con esta idea aunque no estaba perfectamente (seguro) de la verdad y buena fe de tales promesas por el odio irreconciliable que manifiestan los partidarios de aquel gobierno y sus auxiliares los portugueses en sus acciones y expresiones, quise sin embargo permanecer en mis haciendas por estar a la mira de ellas y las de mis hermanos, aunque totalmente destruidas y arruinadas por ser las que más han pagado el furor de los enemigos. Muy en breve ví realizados mis temores y desconfianzas con varios hechos que me han puesto en la necesidad de salir de aquellos destinos en precipitada fuga y a costa de muchos peligros para salvar mi vida dejando todo

99

El Despertar de la Banda Oriental  

Seminario del año 2011

El Despertar de la Banda Oriental  

Seminario del año 2011

Advertisement