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Este arbitrio anodino que malogró el prestigio y perturbó la hasta entonces clara política de la Revolución de Mayo, ni aseguró la defensa de sus fronteras ni dio mayor autoridad al gobierno. Los portugueses continuaron en posesión de la Banda Oriental, los realistas avanzaron en el Norte, Elío reanudó las hostilidades y Souza comenzó a arrear todo el ganado oriental a Río Grande. Artigas representa la otra cara de la moneda. Es el sostenedor de la unidad nacional rioplatense que repudia la dominación española y rechaza la intervención portuguesa, acompañado por un pueblo en armas dispuesto a luchar por la libertad al margen de las intrigas porteñas, las ambiciones portuguesas y las pretensiones hegemónicas de los realistas de Montevideo. Forzado por las circunstancias, Artigas debió renunciar a todo vínculo con Buenos Aires para quedarse con el honroso y significativo título de jefe militar y civil de los orientales, encargado de liberar su propio territorio y de promover la unidad nacional sobre bases republicanas, representativas y federales.

NOTAS

(1) El Gobierno Político Militar de Montevideo, generalmente conocido como Gobernación de Montevideo, comprendía parte de los territorios situados al este del río Uruguay con un radio aproximado de 70 km alrededor de la ciudad de Montevideo.

En 1810 formaba parte del

Virreinato del Río de la Plata bajo dependencia de la Intendencia de Buenos Aires. El resto de la Banda Oriental era jurisdicción directa de Buenos Aires y hacia el norte del Gobierno Político Militar de las Misiones Guaraníes, que en parte se hallaba ocupado por Portugal desde 1801. (2) El escaso comercio inglés registrado en Montevideo disminuyó notablemente, ya que Buenos Aires era un mercado seguro, y se si usaba a Montevideo como simple puerto de tránsito, las mercaderías importadas deberían pagar dobles derechos. (3) La ensenada de Barragán, situada 15 leguas al sur de Buenos Aires, fue descubierta en 1727 por Juan A. Guerrero durante una misión de sondajes.

Por ser abrigada y de aguas

relativamente profundas, desde comienzos del siglo XVIII se instalaron puestos de vigilancia del Río de la Plata en los terrenos aledaños pertenecientes a la estancia de los descendientes de Antonio Barragán, quien en 1629 había adquirido esas tierras. En 1735, mientras Miguel de Salcedo sitiaba la Colonia del Sacramento, Francisco de Alzáibar, fortificó la ensenada con una batería de 10 cañones, con la que rechazó el ataque de los portugueses. En 1762 el entonces gobernador Cevallos afectó para su defensa las milicias de Magdalena, y dispuso la construcción de dos nuevas baterías.

En 1775 el entonces gobernador Vértiz ordenó al

ingeniero Carlos Cabrera construir otra batería que dominara la entrada del puerto, equipada con 8 cañones de grueso calibre, y le asignó como guarnición una compañía de milicias de artillería, por falta de tropa veterana del arma. Completaban la instalación una comandancia,

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El Despertar de la Banda Oriental  
El Despertar de la Banda Oriental  

Seminario del año 2011

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